Las tormentas de LC

Por El Señor Suárez

Saludos otra vez desde Apatzingán, mis amigos costeños de la costa michoacana. Desde acá, de estos lares les envío mi solidaridad y sigo preguntándole al Creador, qué pecado tan grande hemos cometido los costeños de nacimiento y los que somos “hijos putativos” de esa hermosa tierra. Porque está clarito que algo le debemos, porque cuando no nos lleve nos azotan los torrentes, y como ahora en estos días de caos en nuestro querido Lázaro, hasta tembló mientras el cielo se caía a cántaros.

Y todo por la tormenta Narda y por el huracán Itzé, los dos fenómenos igualitos de demoledores, uno por tanta lluvia y el otro por tanta negligencia e irresponsabilidad. Mire nomas haberse visto que en momentos de crisis haya dado la anuencia de no poner las alertas a tiempo a la ciudadanía y ni siquiera convocar a sesión permanente al Consejo de Seguridad, en el municipio.

Nomás porque ella y sus colaboradores florero, Protocolo, Comunicación Social y otros tapetes, no consideraron conveniente hacerlo, y todavía más pecado de este fenómeno, que en plena emergencia con colonias, poblados y comunidades inundados, se le vio a la señora asistiendo a eventos políticos de sus amigas las diputadas, ¡a verse visto tal situación!.

Y todavía más, pecado en su penitencia señora presidenta, (a decir de los colonos) muy fifí llegaba -bueno ya la llaman #LadyZapatillas- a algunos lugares enzapatillada a tomarse la foto para exhibirla en sus redes sociales, diciendo a los afectados que por instrucciones suyas ya los estaban atendiendo (¿los de las fuerzas armadas?).

Por eso es que, elevo mis oraciones a lo más alto y pido de corazón que ya acabe la pesadilla para todos los costeños que aquí vivimos los arrebatos y aspavientos de estos políticos que hoy nos desgobiernan.

Pero, ¿qué creen?, está señora o perdió el piso o alguno de sus asesores no está cuerdo al haberle recomendado andar en escalada política para ir a pelear la candidatura por la Gubernatura de nuestro estado.

No es broma afirman, que lo que le recomendó fue dar la pelea porque si no le pega a la de arriba, al Solio de Ocampo, pues ya cuando menos llegaría a reelegirse para el próximo período.

En las cuentas alegres, le recuerdan que uno de sus padrinos es un Godoy.

A Dios y al Presidente de la República, AMLO, pedimos y rogamos con todo el fervor que no halla castigo para esta prodigiosa tierra que de vergel, pasó a ser industrial y portuaria.

Por cierto, a quién dirigirían mensaje cuando una diputada dijo que cada morenista iba en cancha distinta y que era necesario acabar feudos de poder, y la otra pronunció que el poder no cambia a las personas, sólo revela lo que verdaderamente son. ¿A quién cree?

Hasta la próxima.

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