Muertes por Covid, culpa del gobierno
Noé Segura / Columna
“Estamos en guerra con dos enemigos, el coronavirus y la ignorancia de la gente”, es frase que vi circular en las redes sociales.
Sintetiza un tanto lo que creo de esta pandemia. Mi pueblo no ha querido sacudirse la ignorancia y sigue metido en su credo: No creo en los políticos, no creo en nadie.
Y por esa terquedad de no creer en los políticos, el saldo es grave. No se forma ni se informa, menos compara información e investiga.
Hay organismos, grupos de la sociedad y páginas científicas emitiendo y generando con hombres de ciencia debates e informes de los efectos y el saldo del virus SARS-CoV2.
Pero sus fuentes no son las anteriores, son algún vecino resentido con la alcaldesa, con el gobernador o con el mismo AMLO que inventan alguna historia o charrilla que asume como suya, y concluyen: El gobierno nos quiere matar, hay tontos que están cayendo en el juego de los del poder, el coronavirus es el Chupacabras de los de turno.
No voy a discutir ni contrariar, si alguien hasta aquí sale con que los gobernantes han mentido, han ofrecido la luna y las estrellas, porque les asiste razón.
Invariablemente se ganan adeptos criticando y ofreciendo soluciones que no vemos, porque al llegar al cargo, nada les diferencia de los otros, y su actuar gira sólo en justificar la falta de resultados.
Tampoco voy a sudar calenturas ajenas sobre si cada gobernante desde un alcalde hasta el presidente de la República le está sacando raja a esta hoy crisis sanitaria, muy pronto también crisis social y económica.
He de confesar que yo mismo antes de buscar información del betacoronavirus en organismos y experiencias de Asia y Europa, también me tambalearon las dudas.
Y es que vi a AMLO muy propio “haciendo barrio”, y luego a la alcaldesa Itzé imitando sus pasos al ir a comer tacos en un lugar público, contrariando a los funcionarios de Salud que hartaban con el #QuédateEnCasa.
Ocupaban unas miradas, unos likes y que se hablara de ellos, pero los actos confundían a los ciudadanos, muchos ahora con un infectado en familia o gremio, pegando el grito en el cielo a que el gobierno apague los focos rojos del nuevo virus con más camas, ventiladores, médicos y personal especialista que atienda a los pacientes o sospechosos.
Si se revisan los llamados de las autoridades de salud, siempre fueron a evitar altos números y brotes de contagios porque la capacidad hospitalaria era reducida y de haber alta demanda de servicios médicos se llegaría a los escenarios de ciudades críticas, donde se decide a quién se atiende y a quién no.
Pero la confusión que causaban los gobernantes cuando unos decretaban medidas de aislamiento y sanciones a quienes no acataran, y otros llevando la contraria, más por razones políticas que de otro orden, son los actuales resultados.
El jefe de la nación metido a conferencias, giras y haciendo barrio, tiró línea a los gobiernos de Morena que primero hacían poco o hacían que hacían, y cuando la vieron de a deveras, ya les pasó como el pastorcillo que varias veces había gritado que venía el lobo.
No en valde, en Michoacán, los gobiernos de Morena concentran contagios y decesos.
Lázaro Cárdenas, el foco rojo, no lo es todo. Sus 154 contagios confirmados y 23 fallecidos, tienen respaldo de 12 gobiernos más de ese color político.
De hecho, los 13 gobiernos municipales michoacanos de Morena hoy contaminados con el virus, concentran 232 de los 390 contagios y 35 de las 55 muertes. Y esos son los datos del anterior domingo, cada día son otros, y por desgracia, a la alta.
Cuando se dijo que lo peor estaba por venir, no faltó el socarrón que se riera del llamado, que aunque catastrofista era para evitar una propagación que originara mayor crisis y los agregados sociales, el desabastos y descontrol.
Si los gobiernos nos están matando, si nos están engañando. Cada cual tiene derecho a creer lo que su formación le dicte.
Mi abuela, a la que llamaban la señora dichosa, porque nada platicaba sin argumentarlo con un dicho, decía que la culpa no la tiene el indio sino quien lo hace compadre y otras veces dijo que cada pueblo tiene el gobierno que merece.
Y si lo peor está por venir, ¿el Covid-19 todavía no desnuda lo que somos como sociedad?


Be the first to comment on "Radio Pasillo"