Lázaro Cárdenas, Michoacán.- Algún par de empresas de la construcción ha cerrado, pero la realidad es que la mayoría está en pausa, invernando porque es difícil bajar las cortinas de la noche a la mañana ya que tienen mucho equipo y recursos, donde la salida son los despidos, señaló Abraham Zacarías Jacob, Presidente de la Delegación Michoacán de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC).
Entrevistado, sostuvo que el presente ha sido un año difícil en varios sentidos, desde lo económico hasta lo social derivado de la pandemia, en una situación de sacudida mundial en donde México no es la excepción, lo cual es muy duro porque muchos de los recursos que se tenían previstos para obra se tomaron para dar prioridad al tema de salud.
Y si en años anteriores, había sido limitada la infraestructura, este 2020 con mayor razón, el gobierno federal no ha tenido recursos y el estatal ha sacado para obra sin embargo no basta para atender todo Michoacán.
Jacob Cisneros dio cuenta que hay registrados en el padrón estatal alrededor de 1,200 empresas de la construcción a las que agregando las no registradas, se pulveriza la que tiene aplicación de unas 200 obras estatales en 2020, lo que prácticamente no ayuda al total de empresarios del sector.
Y en el renglón de municipios todas han sufrido la falta de apoyo para infraestructura que venía ocurriendo de los programas de Fortalecimiento Financiero y los Regionales de Hacienda que desde hace dos años se cancelaron, con lo que los municipios prácticamente solo tienen el Ramo 033 y de él, el llamado FAIS, que aunque aumentó un 12%, tiene muy escasos recursos por no disponer de otros montos que sumen y hagan suficiente “vaquita”. No suman ni una tercera parte de lo que venían teniendo los municipio en años anteriores, acotó.
El dirigente, señaló que en las seis delegaciones conformadas en Michoacán, se está levantando un diagnóstico por región, que de entrada arroja coincidente falta de recursos para hacer obra e infraestructura.
Anotó que hay mucha maquinaria parada, pero el peor lado de la situación es que hay desempleo y dificultades económicas, ya que cuando personal técnico, administrativo y de campo deja de laborar afecta a sus familias.
Este año, los oficiales albañiles y de todas las especialidades en la construcción, al igual que los ayudantes, no tienen trabajo y eso le pega a las familias porque es parte importante de un desarrollo económico en localidades, el estado y país, agregó.
Aquí anotó que el Distribuidor Vial podría estar respondiendo a Lázaro Cárdenas, “nos gustaría que ese proyecto se resolviera pronto, ayudaría a la región y al estado ante el monto de inversión considerable y esperaríamos que a la brevedad se resuelvan las pugnas legales, para ver un poco de desarrollo y beneficio de este lugar”.
Siguiendo con la situación de Lázaro Cárdenas, donde dirige la AMIC José Ángel Villarino, el sentir es falta de trabajo y lo más grave de falta de pago por quienes llegan de otros lugares trayendo contrato de obra, tanto en el puerto como la empresa privada ArceorMittal, siendo que quienes hacen frente y concluyen las obras, son las empresas locales.
“No hay necesidad que vengan empresas de otro lado, para que terminen yéndose quedando a deber cuando al fin y a cabo las empresas locales son las que hacen los trabajos”.
La idea es que los constructores locales, tuvieran consideración de APILAC y ArcelorMittal, para que la economía local crezca, “cuando eso ocurre el dinero se queda completamente aquí, en Lázaro Cárdenas”.
Creo que en el caso del Puerto está faltando el Gobierno local, en levantar la voz y aunque a las empresas privadas no se puede obligar, sí generar algunas condiciones para que se contrate a las empresas cien por ciento locales.
La idea de AMIC es que las empresas y gobierno sepan que hay constructores organizados, que hay capacidad técnica para generar obras de la índole que sea en este puerto.


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