Por el Señor Suárez / Comentarios.- De veras que es mucha la desfachatez de los que hoy nos gobiernan en este puerto industrial, ya que anuncian con bombo y platillo, que ya están reencarpetando las avenidas de este nuestro pueblo, cuando los que aún conservamos algo de memoria recordamos que hace apenas unos cuantos meses, cinco para ser exactos, la señora presidenta y su tío Nila Garibo, el secre de Obras Públicas, anunciaban con gran algarabía el reencarpetamiento de esas mismas avenidas, claro en el escenario político electorero para su reelección.
Lo que más indigna que esas obras de relumbrón, las utilizan y las realizan para que duren sólo lo que a su conveniencia les beneficia en su proyecto político, para tan sólo escalar la montaña y llegar al otro peldaño.
¿Pensarán para sus adentros, el clásico “al carajo con la ciudadanía”?, no lo creo porque prometieron y cuando pueden juran que son diferentes.
También en el Capalac, la señora presidenta en compañía de otro tío, en este caso Pioquinto Camacho de los Santos, no cantan mal las rancheras.
En tiempos electoreros anunciaron el cambio de todo el sistema de bombeo de la tan deteriorada planta potabilizadora en esta cabecera municipal, donde también se sabe que nomás hicieron la faramalla y si cambiaron el sistema de bombeo, para dar la noticia de que ya con esa inversión millonaria se terminaría el desabasto del agua, la cual nos prometieron que iba ahora sí, ser potable.
Pero nada, que el servicio sigue igual o peor y seguimos recibiendo en nuestras casas la misma agua entubada y chocolatosa de siempre.
Sería interesante que la señora presidenta, nos aclarará y nos diera a conocer el costeo millonario que pagamos los ciudadanos con dichas obras de relumbrón y que se ve a todas luces que no sirvieron para un carajo.
En mi opinión muy particular, ya sería bueno como pobladores de este pueblito, que exigiéramos a las autoridades que peso que metan a obras y servicios, sea un peso bien aterrizado y que perdure en lo ejecutado, como en las ciudades de verdad, y que no dejemos que las obras en nuestro pueblito sigan siendo a capricho, ocurrencias o con raja política.
No más obras solo para justificar el presupuesto de más de mil millones de pesos que recibe este Ayuntamiento cada año.
Ahora entendemos por qué no quieren los de turno, que ya tuvieron doble turno por cierto, nada que huela a sociedad, les ha de causar retorcijones sólo oír los nombres de Consejo Ciudadano de Transparencia, Instituto Municipal de Planeación y Consejo Municipal de Ecología, por ejemplo.
No quieren que los ciudadanos les cuiden sus actos y menos sus manos, pero mientras eso no ocurra, en obra pública vamos a tener en lugar de servicios dignos, más tropelías y marrullerías.
Gusto saludarles y estar de regreso.


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