Morelia, Michoacán.- Presionados, para obtener recursos o por “nueva afinidad política”, hay alcaldes y diputados que electos por un instituto, que se amanecen en brazos de otro partido político, sin que el Instituto Nacional Electoral (INE) pueda hacer algo.
Los hay que han cambiado tantas veces de pellejo político, que se les bromea, y por quién vas a participar. Generalmente se les ve en el partido en turno.
Son muchos los que hicieron capital político en el PRI cuando dominaba, pasaron al PRD cuando tuvo posibilidades y ahora se dicen de Morena, y lo peor: mandan lodo, corajes y maldiciones a los partidos que van dejando, como forma de ganar “mayor credibilidad” donde llegan.
Para el vocal ejecutivo de la Junta Local del INE en Michoacán, David Alejandro Delgado Arroyo, el paso de frontera política es tema de relevancia, pero no existe información que precise por quién votan los ciudadanos: si por el candidato (alcalde o legislador) o por el partido que lo postuló.
No solo presidentes municipales, también síndicos, regidores y diputados cambian de filas partidistas abandonando al partido por el cual llegaron al poder, y a la postre se prestan a gobernar o legislar bajo otro emblema y hasta proyecto ajeno al que les cobijó.
El tema tiene dos puntos de vista de acuerdo con Delgado Arroyo: quienes lo toman como un derecho político de libertad de opinión y decisión, por parte de quienes –en el caso de los diputados– cambian de grupo parlamentario o se declaran independientes.
“Quienes se inclinan por esta opinión consideran que la población vota por la candidatura y no por el partido, lo que les da la fuerza para decidir lo que les interese”.
Aunque hay otras perspectivas que consideran que una representación cuenta con un mandato que le dio la votación, por lo que se vota más por partido que por la persona, o bien una votación de un personaje de ese mismo partido postula, y que su carisma hace que se vote por todos los que candidatee ese mismo partido al resto de los cargos.
“Quienes se inclinan por esta postura se considera un fraude al mandato popular. (Sin embargo) A la fecha, ninguna encuestadora ha dilucidado la fuerza que tiene votar por el partido o por la candidatura”, explicó.
El tema viene a mención porque recientemente seis presidentes municipales que llegaron al gobierno en 2021 con los votos del Partido Encuentro Solidario (PES), en dos casos; uno del PRI, uno del PVEM, uno de Redes Sociales Progresistas y otro Fuerza por México, anunciaron su afiliación a Morena, y gobernarán la mayor parte de su mandato bajo líneas de un partido que no eligieron sus votantes.
Los chapulines políticos son cada vez más cosa común porque el partido que gana toma el control de los recursos y cierra la llave para la oposición, por lo que debe atenderse el tema con mecanismos que aseguren el reparto del dinero, estima un exconsejero político del PRD.
Cuando en Michoacán tomó fuerza Morena, allá se refugiaron de todos los colores políticos, sobre todo perredistas que estaban señalados por auditorías, tenían inhabilitaciones o proceso de deuda económica no aclarada, pero el nuevo manto protector también les representó purificación y en algunos casos los libró de la cárcel.
En el asunto, el INE no puede pronunciarse, porque se trata de una acción que se lleva a cabo fuera del proceso electoral, estableció David Alejandro Delgado. Admite que “sí es un tema relevante, pero deberíamos tener más datos objetivos como una encuesta, y derivado del resultado considerar la posibilidad de legislar”; la democracia se sigue construyendo había dicho previo.


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