Por Francisco Rivera Cruz
Lázaro Cárdenas, Michoacán.- Falta de permisos para captura de especies de escama, desorganización interna, precios castigados y venta con la cual no pueden competir, son parte de los inconvenientes que pasan los pescadores en la costa michoacana, de acuerdo a plática sostenida con dirigentes y miembros de cooperativas ese sector en Caleta de Campos y Carrizalillo.
Una significativa baja de ingresos redunda en su calidad de vida así que sobreviven y lo malo es que no abrigan esperanzas porque afuera no hay quien los impulse y al interior imperan los intereses.
A esta región llega filete de dorado desde Centroamérica que se coloca a 80 pesos el kilo, y esta especie se puede pescar en la zona, pero les está prohibido ante la falta de permiso de captura, lo cual parece tema de congruencia, sin embargo es parte de su realidad, sostiene José Anguiano Paniagua, Presidente de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera Bahía de Bufafero.
El mencionado buzo pescador de Caleta, dice que existe un castigo a los precios de productos marinos, que los afecta de manera grave porque el kilogramo de sierra y cazón lo colocaban a 40 y ha pasado a entre 20 y 25 pesos.
Frente a esa situación, han dejado de salir a pescar y si entran al mar es para captura de consumo local y autoconsumo, que les permite sobrevivir, ya que no cuentan con apoyos sociales.
Inmediatamente reconoce que tienen Bienpesca, que les derrama anualmente 7 mil 500 pesos por cooperativista, “que ya es algo”, porque antes a los pescadores no llegaba nada, excepto información de beneficios que se quedaban entre tramitadores en el gobierno y líderes en el sector pesquero.
Los 625 pesos mensuales no subsanan porque las artes de pesca, el mantenimiento de equipos y el combustible están en carrera alcista, señala.
La falta de organización provoca que las autoridades se aprovechen, reflexiona Anguiano Paniagua, por eso no cuentan con algún sistema para almacenar, disponer de hieleras ni realizar compras masivas o en cadena.
La sierra, especie que sí pueden capturar, no se puede congelar fileteada o para tiritas porque pierde su calidad y estructura, señala el dirigente.
Se le pidió qué tenían en materia de apoyos sociales antes de la cuarta transformación, indicando que entonces al pescador llega la información de que hubo, aunque tenían claro que para acceder a beneficios debían cumplir tres requisitos.
Se trataba de tener permiso de pesca, estar afiliado a una cooperativa y disponer de una aportación del 30 o 40% del monto que se fuera a facilitar. Muchos a falta de recursos dejaban pasar la oportunidad y cuando los montos serían importantes, o conseguían préstamos o dejaban su derecho a otro que podía aportar la suma.
Ya con AMLO hubo el apoyo general de 7 mil 500 al año, pero se acabó la posibilidad de motores, artes de pesca y combustible de los que antes sabían por lo medios de comunicación, puntualizó.
Además de José Anguiano, estuvieron en el encuentro con medio de comunicación, Juan Farías Hernández, Encargado del Orden Carrizalillo; Edgardo Farías Cruz y José Luis Farías Cervantes de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera Bahía Palmera, quienes concluyeron que no ven solución a la situación de su sector porque les falta trabajar en la organización y gestión, que no es fácil ante lo apartado que se encuentran.
Producto pesquero que viene de Centroamérica daña a pescadores de LC


Be the first to comment on "Producto pesquero que viene de Centroamérica daña a pescadores de LC"