Por Francisco Rivera Cruz
Lázaro Cárdenas, Michoacán.- Bajo la línea de que “Sin salud mental no hay paz”, se desarrollará los próximos 16 y 17 de septiembre la tercera Cumbre Mundial por la Paz en Costa Rica, y el doctor Gerardo Herrera Pérez, aborda los motivos por los cuales se tomó la decisión de realizarla en ese país centroamericano.
Costa Rica, es uno de los pocos países sin ejército, y que desde 1948 se convierte en un referente mundial de pacificación institucional, habiendo diseñado una tradición diplomática y ambiental que le posiciona como sede ideal para reflexionar sobre modelos alternativos de convivencia social y de atención a la salud mental.
Adicionalmente, en San José de Costa Rica, esta la sede de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos, de la Organización de Estados Americanos. Y esa Corte, ha generado pronunciamiento contra los Estados miembros de la OEA, por violaciones a los derechos humanos, entre ellos, cuestiones de salud, migración, medio ambiente, y violaciones graves.
Otro elemento fundamental es la importancia de sus instrumentos jurídicos y constitucionales que promueven la paz y la convivencia social, así como el respeto al medio ambiente, argumenta el doctor en gobernabilidad y políticas públicas.
Destaca que la Constitución de Costa Rica es apuesta por la paz y el desarrollo humano, aunado a que su política exterior promueve la resolución pacífica de conflictos y el respeto a los derechos humanos.
“Costa Rica, viene promoviendo una paz activa, con justicia, equidad y participación ciudadana que lo muestra con la abolición de su ejército en 1948; los recursos desde entonces se dirigieron a fortalecer la educación, salud y desarrollo social, siendo bases de la cultura de paz; además el Ministerio de Educación Pública promueve el programa Edupaz, una estrategia para fortalecer la convivencia ciudadana”.
Entre otros elementos, en enero de 2025, Costa Rica fue sede del cierre de la Tercera Marcha Mundial por la Paz, tras recorrer 43 países.
Además, cuenta con el Viceministerio de Paz, que impulsa políticas públicas para la convivencia y la prevención de la violencia, anota el activista michoacano que ha recibido las medallas Derechos Humanos, Vasco de Quiroga y Mérito Ciudadano.
Con miembros embajadores de la Fundación El Sol, en las personas de las doctoras Sol Mary Valencia, Verónica Reyes García, María Rosalinda Herrera Pérez, además de Sergio Omar García y Humberto Ascencio, se ha abordado la relevancia de posicionar el tema de la salud mental derivado de las problemáticas que vive el mundo posmoderno.
Esa problemática, se reflejan en suicidio, miedo, estrés, ansiedad, ataques de pánico, fobias, trastornos compulsivos-depresivos, depresión, estrés postraumático, trastorno bipolar, pero sobre todo un problema que requiere de atención: la psicopolítica, por ello, el lema de esta tercera edición será “Sin salud mental, no hay paz”, describió.
La tercera edición de la Cumbre, será seguimiento a la primera Cumbre que se realizó en Colombia, con el tema central de la migración y siguió en México, donde la Cumbre ocurrió desde las temáticas de estrés hídrico y medio ambiente sano.
Esta vez, se celebra en Centroamérica, ampliando el enfoque hacia la cultura de paz como derecho humano universal y la salud mental como factor de la sana convivencia y la permacultura.
La tercera edición de la Cumbre coincide con los 26 años de la Declaración de la ONU sobre la Cultura de Paz, que es un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida, lo que refuerza su legitimidad internacional.
Gerardo Herrera concluye que la Cumbre no busca respuestas fáciles, sino cuestionar las causas profundas de la violencia, desde el extractivismo hasta la exclusión social, tomando en consideración el modelo patriarcal, así como el hedonismo del hiperconsumo en el modelo económico neoliberal que vivimos.


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