Fernando Suárez
Es una verdadera lástima que sólo bajo presión desde el interior del Hospital General de Lázaro Cárdenas Michoacán hayan reaccionado y se hayan “preocupado” aunque más por justificar que por mejorar.
El golpazo y la balconeada de reciclar las jeringas desechables sirvió para dejar la tibieza y comenzar a ponerse las pilas; ponerse hacer su trabajo como deberían haberlo hecho, sin necesidad de que le hicieran pasar este lamentable y bochornoso episodio al propio gobernador Silvano Aureoles.
Creo que muchos lazarocardenenses hemos sido testigos de todas las anomalías e irregularidades toleradas en ese hospital. Comenzando por la falta de higiene es los accesos del mismo; los letreros en las puertas de los consultorios donde le piden al paciente que traiga sus propios enseres para curaciones e incluso para las revisiones a las mujeres embarazadas que van a sus revisiones.
Sin contar con los malos tratos de muchos de los empleados, no todos, pero sí muchos que se sienten de otro nivel que el paciente o sus familiares, nos los deben molestar, “porque sabemos lo que tenemos que hacer”.
El refranero popular está lleno de dichos que ahora podemos desempolvar, como No hay mal que dure cien años, ni pueblo que lo aguante; No tiene la culpa el indio si no el que lo hace compadre y No hay mal que por bien no venga. Gracias a los que se atrevieron a denunciar, aunque ya ve, les quieren voltear el chirrión, y que son malos empleados, saqueadores, perezosos y otras cosas. Necesita la SSM sacarse la esquina con decoro.
El célebre y eterno administrador del nosocomio, Abraham Ceja, para empezar ni se la pasa en el Hospital, pues se le deja ver en sus negocios y no ha sido capaz en todos estos años de estancia como funcionario de hacer alguna mejora al servicio o las instalaciones hospitalarias.
Si se le pidiera un programa o un plan de trabajo a desarrollar, seguramente presentaría las recomendaciones que le fueron válidas para llegar al puesto y nada más.
Y qué decir de la Directora, una profesional joven, sin experiencia para atender un cargo de esta envergadura, puesta ahí por compromisos políticos, que también ahí no se la pasa, por andar tramitando, se justifica, y pues por esa razón si conjuntamos la negligencia e ineptitud de los dos cabezas principales que dirigen el Hospital, pues dará como resultado un caos por falta de medicamentos, los doctores haciendo lo que se puede y ese sainete que fue hacer el de la CNDH justificar lo injustificable y por otro lado la dirección de la SSM atreviéndose a decir que sólo fue un montaje del sindicato.
Las burdas justificaciones ofenden a la inteligencia de todos los lazarocardenenses.
Basta… que se pongan las pilas los de arriba empezando por la Secretaria de Salud recién llegada, y que dejen de simular y jugar con la salud de los Michoacanos. Porque deben saber que aún existen estas fuertes anomalías en todos los centros de salud y hospitales del estado… Que no quieran tapar el sol con el dedo.
Así lo comento yo.


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