Por el Señor Suárez/Comentarios
Ay mis amigos costeños de la costa, miren que a nuestra paisana, la manda más, la chinguetas, la matemática, le quedó grande la yegua.
Se está viendo que no respeta ni edades, ni jerarquías, ni amistades, pues arrasa con todo lo que a su creencia, no están de acuerdo con ella, con su Padre o con su Madre.
Miriam Cristina Piedra, fue la primera en morder polvo por oponerse a la mami de la alcaldesa, y discutir con Clara Zapiain, según las crónicas de ese momento.
Ahora, y a través de sus empleados, notificó a Marychuy Núñez, que estaba fuera de la administración. Lo malo es que la ex jefa de Desarrollo Social se la rajó en la campaña para promover a la sumisa y bonachona candidata de Morena.
Dos pecadillos llevaron a María de Jesús a estar ahora fuera: tiene carácter, el que le impidió hacer lo que otros en el H. Ayuntamiento, para conservar su chamba.
Y el segundo, es, cuentan en los pasillos del edifico del palacio municipal, que en algún tiempo se llevó bien con el licenciado Peraldí, el síndico, y eso no le perdonó la patrona.
Y es que como en la política rancia en que militó su padre, emplea el “si no estás conmigo, estás contra mí”, quedando de manifiesto que la jefa quiere puros floreros a su alrededor.
Como aquel que ni siquiera fue capaz de sacar porcentaje, o como una colaboradora que reprobó en dos cargos y terminó de asesora, ¿para asesorar qué?, ah pero no se vale preguntar, eh. Porque estaríamos contra la mandamás.
Hay quienes se dividen en que definitivamente Marichuy tiene razón cuando dice que los costeños no nos merecemos estos gobernantes sin compromiso y sin palabra, y quienes dicen que la regó con no ponerse de tapete.
Lo malo es que estamos abandonados en suerte. Si existieran los milagros en política, el Presidente López Obrador levantaría el castigo a este municipio y voltearía e este terruño de importancia mundial, sin embargo, existen intereses políticos y nada más.
Capalac no sale del hoyo
Este gobierno nos prometió que habría transformaciones de a de veras. Y en el Comité de Agua ni con lupa se ven, porque el Capalac criticado de ser caja chica de los gobiernos pasados, parece que nació con ese mal sino y así morirá.
Gente cercana al sindicato del sistema de agua, no han ocultado su gran regocijo porque su líder sindical ha logrado dos de los objetivos máximos.
Había buscado, y administraciones pasadas se lo habían negado, un aumento del 14% directo al salario y lo obtuvieron en la revisión pasada de su contrato colectivo. El jugoso arreglo fue con la colaboración destacada del Tesorero Municipal y su flamante asesor Quico Domínguez.
Y el segundo logro que ya dan por hecho, es la negociación que aseguran hicieron “hasta arriba”, y consiste en la entrega directa al sindicato del control de la cobranza del Capalac.
Imaginemos este triste escenario para los usuarios y el propio sistema del agua, que de por sí, sufre de una baja recaudación, se quejaban directores pasados porque el actual, tal como ha querido la alcaldesa, ni Pio, dice.
Y ahora en manos del sindicato la cobranza, sería peor y no es aventurado este comentario, es un clamor popular que Miguel Gutiérrez y sus agremiados, siempre han tenido y cargado esa gran laja en sus espaldas, como lo es y ha sido el escarnio de la depredación financiera del Capalac.
Insistente es el dicho ante esta situación, que uno de los hijos del líder sindical, fue protagonista de un gran desfalco de dinero producto de la cobranza en la colonia 5 de Mayo, cuando los sindicalizados cobraban en los domicilios directamente.
¿Volveremos a aquellos días, cuando hubo muchos que no entregaban dinero alguno a las cajas, porque los asaltaban?
Hay un dato adicional sorprendente y muy curioso, que al parecer la presidenta municipal no tiene. No aprende del presidente, que siempre tiene otros datos.
Mucha gente usuaria del sistema, ya creíamos que los del sindicato de Miguel Gutiérrez tenían en su poder en esta administración esta prebenda; porque da la casualidad, de que algunos usuarios pagan su consumo de agua directamente en las oficinas del sindicato… ahí en mismitas oficinas que están a un lado de la potabilizadora.
Por supuesto que nos queda claro que son tomas clandestinas que sus correligionarios negocian con los usuarios por unas módicas cantidades en horas laborales, y las instalan. Lo más sorprendente de este caso es que expiden un recibo igualito al de las cajas normales de cobro del Capalac, con la única diferencia que si ese número de contrato lo buscan en el registro de usuarios del organismo, este no aparece por ningún lado.
Es mi deseo mayor, y sería de los usuarios, que si se les soltó la lengua a los del sindicato y todavía no amarran trato, se les vaya de las manos.
Que la alcaldesa no caiga en el craso error de entregarle la cobranza ante la muy mala reputación y las experiencias del pasado.
Ojala que si sus asesores ya le vendieron la idea, se documente mejor, y en todo caso, a la usanza de AMLO recurra a una encuesta para pedirnos a los usuarios del agua entubada que se nos vende como potable, opinión en el tema, saldría mejor librada, y sirve que si de nuevo hay robos y saqueo, dice que fue el pueblo sabio el que decidió tal entrega.
Hasta pronto.


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