Lázaro Cárdenas, Michoacán.- Para surfista, serigrafista, diseñador en madera y reparador de tablas de surf, José Arturo Favela, las oportunidades se buscan y si se quiere crear se trabaja en ello; por lo pronto él crea a través del tallado de madera con preferentes motivos marinos.
El “pinta de madera”, como modestamente se nombra, apenas unos meses atrás encontró en diseño y acabado de figuras de madera, un nicho de oportunidad “de mantenerse ocupado” y descubrir que gustan y pagan por sus propuestas.
Desde hace 8 años trabaja la madera y en momento determinado optó por crear miniaturas de tablas de surf, para colgarse en la muñeca de la mano o el cuello, siendo que antes de acabar 2021 decidió aprovechar trozos de madera arrojados por el mar para hacer figuras marinas.
Pelícanos, garzas y otras aves, lagartos, peces, tortugas y estrellas de mar, entre otras imágenes ha elaborado y muestra, de un proyecto que buscaba ofertar un recuerdo a los paseantes en temporadas de turismo, pero para sorpresa, es permanente el pedido de sus piezas, sobre todo los fines de semana.
Favela Peñaloza, quien todavía añora los días que triunfaba como bailador de breack dance, dice que tal vez a la actual etapa de diseñador de piezas de la fauna marina, llegó tras haber tallado madera y trabajar tablitas de surf que pintando a mano con todo y aletas, miniaturas que compraron y llevaron extranjeros, principalmente.
En su establecimiento, a espaldas de las letras de Playa Azul, rumbo a la zona de mar y frente a la Enramada La Marinera del Pacífico, dice que pronto, además de hallar figuras talladas, habrá estampados porque incursionará en el sublimado.
Se trata de una técnica de impresiones, que llevará a playeras, gorras y tazas, aunque con enfoque a las primeras ya que de una foto pasará a la impresión, cuyo equipamiento es caro, pero ya cuenta con la impresora, estando por adquirir la plancha o calentadora.
Comentó que trabaja de 2 o 3 piezas por semana a pesar de no tener herramienta adecuada, que paulatinamente irá adquiriendo para acabado, como rectificadora y un rocter. “Las piezas de madera muchas veces predisponen a una figura final, lo difícil es el diseño, el tallado es cosa sencilla”, dijo mostrando una víbora y un tiburón, que contrastaban en color.
En su plática compartió que de los tallados que ha hecho, le guardaba cariño a un pelícano, “porque es de las aves la que me gustan, además de su acabado. No lo quería vender, pero la vio un amigo, que pasó a cliente”.
Sobre el señalamiento de que no habría oportunidades, José Antonio cerró diciendo que tiempo quisiera para lijar y tener más piezas, pero habrá quienes en lugar de crear busquen ganancias o negocios fáciles y riesgosos. Siempre habrá amenazas y tentaciones, como fumar, beber o drogarse, que no llevan a nada y dependerá de la fuerza de voluntad para sobreponerse con un “no, gracias”.


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