Méritos para ir por la alcaldía

Noé Segura / Opinión

Los partidos políticos están en sus momentos de determinaciones del proceso de selección de aspirantes.

Algunos como el PRD, se agitaron un tanto en inscripciones de participantes de frente a la alcaldía y diputaciones, por cinco días, entre el 17 y el 21 de este mes.

Se trató de una inscripción sin sentido, porque de todos es sabido que están en mesa de acuerdos para tratar de llegar a los municipios el pacto que a nivel estatal ya está cantado como Equipo por Michoacán. Competir en alianza neutraliza inscripciones y movimientos internos.

En ese partido, los posibles son pocos y los que creen merecer son muchos, y cuentan que entre las mujeres, figura Laura Carmona Oceguera.

Se entendería de inmediato que entonces Mariano Ortega es ganador porque todos los caminos conducirían a él, ya que la hoy Contralora Interna del Congreso del Estado es una hechura suya, pero… ¿es así? ¿Laura es el mismo hilo conductor?

Si bien, el empresario mencionado es quien la hizo Oficial Mayor, quien le abrió paso a una regiduría y quien la colocó en el Congreso del Estado, donde se desempeña como Contralora Interna, ella escuchando susurros –se cree que de la diputada Miriam Tinoco–, decidió que ya es mayor de edad y resuelve por dónde ir.

¿Basta con haber sido de un equipo que sabe hacer balance y que ha dirigido en Lázaro Cárdenas Mariano, para merecer?, parece que su madrina la ha convencido que sí.

Soy respetuoso de las mujeres, es más impuso a que haya mujercitas haciendo política, un ámbito hasta hace poco muy propio de los hombres, pero creo que Laura no tiene idea de qué es la función pública.

Trato de ser responsable en este dicho, porque entiendo que habrá quienes se rasguen las vestiduras sin aportar un argumento que convenza de lo contrario.

Con escaso contacto público, que imposibilita conocer qué piensa. Es más, con algo sencillo, si alguien me mandara un audio y me afirmara que es la señora Carmona, lo creería.

Claro que no es necesario que se le conozca el timbre de voz, pero sí qué tan elocuente es, que tanto arguye, hasta dónde defiende sus ideas, en qué sentido, orientación o propuesta son.

Ya no son tiempos de ensayo y error, o de «ahí en la marcha» se componen las cosas.

La sociedad se cansa también de pruebas políticas, de dar oportunidades, de ver que por más que quiera otra cosa, sigue teniendo administraciones de ocurrencias. Los caprichos nos cuestan a todos.

Algunos, seguramente ven un puesto público como la salvación económica de la familia. Hay quienes con el final de este sexenio estatal, se quedarán en el limbo, y a no ser que hayan salido de la iniciativa privada para ocupar sus actuales cargos, la inmensa mayoría no tiene de otra sino buscar a qué otra rama brincan.

Be the first to comment on "Méritos para ir por la alcaldía"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*