por Francisco Rivera Cruz
Lázaro Cárdenas, Michoacán.- No solo de pan vive el hombre, en el caso de los habitantes de Lázaro Cárdenas, también de promesas. Se cuentan alrededor de 25 proyectos cancelados, desviados o simplemente no aterrizados en los 74 años de vida de este municipio. La mayoría “de gran calado”.
La calidad de vida en el municipio, “y no de acuerdo a los estándares internacionales sino a simple vista y lógica”, es obstáculo para que directivos de empresas de nivel mundial y hasta sus mismos trabajadores, radiquen en Lázaro Cárdenas, refiere Mateo Cuadra, ejecutivo de una empresa portuaria.
Los más recientes proyectos esfumados son: una zona económica especial –ZEE–, un distribuidor vial y un parque ecoturístico, algunos habiendo costado incluso millones. Sin embargo, la lista contempla, entre muchas obras que solo estuvieron en el tintero, una tercera etapa de la siderúrgica, segunda y tercera fase del malecón de la cultura, un hospital regional, un frente urbano turístico, edificio gubernamental estatal, lonja pesquera, un hospital de la mujer, parque lineal y mucho antes, un megaproyecto.
Zona Económica
En la ZEE, decretada en 2016 para impulsar el desarrollo regional y diversificación productiva, se levantaría en un polígono de 8 mil 483 hectáreas de este municipio y el de La Unión, Guerrero. Con su cancelación, de entrada se perdieron inversiones por el orden de los 200 millones de pesos, que aplicarían en infraestructura general independiente a las empresas ancla que planeaban instalarse y generar empleo.
Todavía se registra en página de la Secretaría de Hacienda el proyecto insignia que abrazaba a siete regiones del país, “para emparejar desarrollo”. De ahí tomamos los elementos, entre los que destaca que entre las empresas ancla que “levantan mano” estaba ArcelorMittal, y que las inversiones conjuntas sumaban 42 mil millones de dólares, la mayoría de ellas teniendo interés en Puerto Lázaro Cárdenas.
Para sistema de agua, electrificación y un acceso en La Unión, ya había proyecto por 31 millones de pesos. En Lázaro Cárdenas se cambiaría red de drenaje y mejorarían vialidades, en un primer esfuerzo, con aplicación de caso 170 millones de pesos. El proyecto que financiaría el Banco Interamericano de Desarrollo era más ambicioso, y contemplaba un nuevo aeropuerto, otra planta potabilizadora y trabajar el saneamiento de río y mar con plantas recicladoras de aguas negras.
Distribuidor vial
En una de las participaciones de la autoridad portuaria con la ciudad, en noviembre de 2019 se puso en marcha obra de cuatro kilómetros de vialidades a nivel elevado, cinco kilómetros de vialidades a nivel de eje y 75 mil metros cuadrados de superficie de rodamiento.
La inversión sería en 2019 de 63 millones y de 376 millones 900 mil 233 pesos en el 2020; y a semanas del banderazo se frenó por pleito del contrato entre las constructoras, evidenciando incapacidad de las autoridades y contratantes por sacar un acuerdo a las firmas en disputa, ICA-IDINSA y Construcciones Loros.
La obra, que según la CMIC ha detenido el desarrollo de Ciudad Lázaro Cárdenas porque el Distribuidor Vial sería parte de infraestructura del municipio, ha dicho la Administración Portuaria que tiene etiquetado el presupuesto, sin embrago, no ve para cuando exista un fallo y la obra se retome. Se entregaría concluida el 31 de diciembre de 2020.
Inversión en playa
En noviembre de 2020, el gobierno municipal dio banderazo en Playa Tortuga a un parque, consistente en un complejo deportivo, cultural y turístico, que buscaba “potenciar la imagen y desarrollo sustentable del municipio”.
Dotado de parador, anfiteatro, alberca con toboganes y asaderos, malecón y área de protección de especies botánicas y manglar; era el parque ecoturistico Amalia Solórzano, que contaba con presupuesto inicial de 23 millones de pesos. La obra que se entregaría en julio de 2021, fue abandonada, según el gobierno municipal estando al 70% de su construcción.
No contaba con los permisos de impacto ambiental y hubo clausura. El parque, hoy sirve de sanitario público, está vandalizado y nadie ha tomado la responsabilidad de cumplir requisitos ambientales, menos de dar cuenta de los recursos mal invertidos ahí.
Boulevard de nadie
En cada campaña, se reciclan los mensajes de promesa de mejorar infraestructura, la calidad de servicios, levantar un mercado digno, un rastro más sano, que la ciudad tenga un centro de abastos y un largo etcétera. En Las Guacamayas gestionarles puente que evite queda aislada esta comunidad al paso de tren.
Y en la realidad, ni mantenimiento hay a lo ya construido, ejemplo de ello es el boulevard playero, donde se gastó en ponerle paradores, que serían especie de heladerías, pero cuya obra general, construida por el gobierno estatal no ha sido entregado al gobierno local, así que ni uno ni otro nivel administrativo se hace responsable de su subsistencia, y su rescate ha sido posible con iniciativas sociales y campañas de limpieza y conservación ciudadanas.
Un minimalecón
Otro ejemplo de proyectos grandes que terminan en la etapa inicial lo es el malecón de la cultura, que siendo de tres fases y mucho presumió el gobierno estatal, apenas la Administración Portuaria hizo la primera parte, y dice el director de entonces, Rubén Medina, que la segunda y tercera etapa no se concretó porque el estatal no hizo su tarea: convencer a los pescadores de que la ciudad merecía ir a otro nivel.
El corredor frente al río Balsas, llegaría hasta los Puentes Cuates, para poner marco embellecedor a la ciudad, y mientras de las bicicletas donadas para recorridos, se sabe nada, al viejo malecón se ha rescatado gracias a la iniciativa como Deportistas con causa, que de cementerio de mascotas lo convirtió el sitio de paseo.
Hospital robado
La ciudad tendría un Hospital Regional, del que se puso la primera piedra a espaldas del Cecytem, por el gobernador Leonel Godoy y su secretario de obras, Desiderio Camacho, en agosto 9 de 2011. “Hasta la piedra se robaron”, señalaban ciudadanos sarcásticos.
Los 230 millones destinados al proyecto hospitalario de 7 mil 312 metros cuadrados, fueron a otro destino, y el lugar, años después se reasignó para un Hospital de la Mujer, pero tampoco se logró, aunque, igual, se cantó un presupuesto y las etapas de edificación.
Desde el desaparecido Insabi, se anunció que el Hospital General Elena Avilés, de esta ciudad se reconstruiría y ampliaría. Los anuncios crecían y como las olas marinas, se desvanecían, hasta que recién, en el paquete del gobierno federal para infraestructura hospitalaria de Michoacán, se vuelve a la mención.
El pero es que, a diferencia de los hospitales de Maruata y Aquila, ya tienen presupuesto de 220 millones de pesos por IMSS-Bienestar y el de esta ciudad portuaria no. Incluso, la misma suma iría a Nahuatzen, para nuevo centro hospitalario en la comunidad de Arantepacua.
Frente Turístico
El gobierno estatal vendió a los lazarocardenenses un proyecto que denominó Frente Urbano Turístico, que correría paralelo al boulevard playero Lázaro Cárdenas – Playa Azul, el cual aprovecharía las playas locales para generar derrama económica mediante la oferta de restaurantes, albercas, lugares de descanso y de prácticas de deportes acuáticos o de playa.
El proyecto lo que hizo fue depredación, desaparición rápida de especies por ocupación de espacios y especulación, como antes ocurrió con el anuncio de un megaproyecto y un aeropuerto que se construiría en El Bordonal, plan que se abortó cuando los predios se quisieron vender a precios muy elevados.
Calidad en los servicios
De los años 80s y 90s es la mayoría de la infraestructura creada en la ciudad. El sistema de agua y drenaje se ha vuelto tan obsoleto que representan riesgos a la salud pública, anota la empresaria Eva Valencia.
Lejos de que no se hayan concretado el Hospital de la Mujer, el distribuidor vial siga en veremos y un sinnúmero de obras no se hallan visto, me preocupa la contaminación que se genera porque no operen las plantas de tratamiento de aguas negras, añade.
“A Lázaro Cárdenas bien se le puede llamar la ciudad de los proyectos abandonados”, considera Valencia Lucatero.


Be the first to comment on "Lázaro Cárdenas, municipio de los proyectos frustrados"